Hablando de la Navidad…

was jesus born at midnight«No se debe confundir la verdad con la opinión de la mayoría», eso dijo el célebre escritor francés Jean Cocteau, cierto es que hay de verdades a verdades. No siempre están de acuerdo unas con otras, ni por supuesto ostentan igual rango. La perspectiva bíblica y cristiana quiere ser escrita, pensada y gritada con mayúsculas. La Verdad cristiana no se contradice y es afirmada por la Fe, no tiene que explicarse ni hacerse verosímil. Ponerla en tela de juicio te llevará a estar en el equipo del contrario.

Fe con esperanza que te hace pensar en la resurrección. Esta Verdad sobrepasa lo improbable y busca toda nuestra sinceridad, aunque haya a quienes les parezca espeluznante pensar en que volverá a ver a sus antepasados. No tienen fe, no pueden esperar, sólo se dejan llevar por lo tangible y/o visible. No, no se trata de ser bueno o de ponerse del lado de los buenos, se trata de confiar en Dios. Aunque, a decir verdad, las mentiras tienen su jerarquías.

«¡Le dije sus verdades!», se ufana, o se solaza, o se desquita uno en recalcar, cuando lo que se ha hecho es poner al otro infeliz al confrontar sus fobias o mentiras. Los he visto, son intrépidos diciendo cosas, maximizando su bombardeo de palabras, a veces groseras. Verdad sin amor. No importa la amistad, habrá que destruirla con tal de aparecer verdaderos en todo lo que se dice. Si, se han roto amistades a costo de ciertas «verdades».

Muchos arman sus verdades con pequeñas mentiras, por no decir que todos. De ahí surgen mitos que se convierten en verdad de hechos. En estos tiempos la gente va de un lado a otro, guiados por la mercadotecnia, que dicho sea de paso, sigue la máxima de decir una mentira mil veces hasta que se convierta en una verdad. Esparcen su mentira, le otorgan un rango, un mérito y quieren ganar a costa de la economía y credulidad de los demás. Basados en la mentira el mensaje es: «¡Compra!»

Para quienes la buscan y la esperan la Navidad es una verdad mayor. Más aún si se trata de una suerte de proclama benigna, luego entonces purificadora. Ya con tamaño fin impreso en las etiquetas y regalos, los medios se disculpan por sí mismos. Ellos también quieren ganar. Lo que en algunos es vicio en otros se transforma en virtud, por el puro interés de sus intenciones. La motivación cuenta, Si se trata de hacer Navidad, y en tanto ello sentirse mejor, cualquier mentirijilla resultará piadosa haciendo que la Verdad parezca relativa. ¿Qué importa torcer algo de la historia por obtener un ingreso más?

La verdad, pienso que el nacimiento de Jesús no requiere de efectos especiales, cuantimenos derroche monetario. Me parece ridículo y hueco junto con la pompa con que convocan al consumismo. Las ideas sin Dios buscan una conciencia libre de culpa sin Jesús. La gente cree mentiras con fervor religioso; pero no cree en Jesús.

Por eso, nuestros jóvenes cuando llegan a la Universidad fácilmente tienen prisa en desobedecer, que de un día para otro dejan los versículos de la Biblia por términos y conceptos que son capaces de explicar la historia con lecturas provocadoras y el chantaje moral de un maestro o maestra guapos. Sienten que tienen la verdad, abandonan la Fe, abandonan a Cristo.

La vida cristiana se vuelve tan frágil porque muchos, a menudo, la sostienen con mentiras. Su vida no es lo que predican, su vida no está basada en la verdad. ¿Quién puede sostenerse en Santa Clós y los Reyes Magos? La fe se convierte en farisea. Triste es ver a nuestros jóvenes como carne de cañón, perdiendo la identidad, perdiendo todo, hasta la vida. Es el tiempo de vivir la vida en la Verdad. Un cristiano y un cobarde no tendrían que ser la misma persona. Vivamos el hecho, Jesús nació para darnos vida abundante y eterna.

Dios espera un corazón agradecido

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1 Tesalonicenses 5:18

«Un estado de mente que ve a Dios en todas las cosas, es evidencia de crecimiento en la gracia y de un corazón agradecido.» Lo dice Charles Finney, célebre predicador cristiano de la Ley moral de Dios y sus implicaciones. Da uno por hecho lo evidente y nuestro cerebro lo encuentra normal y procedente, por más que sea errado, ridículo y/o dañino. Se nos hace normal lo que todos hacen, aún si hace daño o nos desacredita o nos señala como unos pecadores. Nuestros pensamientos son simples, acomodaticios y sin gracia, somos indiferentes al respecto. Encima, para colmo, exigimos favores, hacemos peticiones al por mayor, cual si éstas merecieran ser contestadas por un genio. Lo dicho, no vemos a Dios en todas la cosas y no somos agradecidos.

Antiguamente, se le decía «no seas desagradecido» a quien no reconocía el favor y se le mostraba incomodidad por la ingratitud flagrante. Hoy, es fácil pasar por alto los favores recibidos, la vergüenza y el bochorno se han vuelto relativos. Hemos perdido el sentido común del respeto, somos indiferentes a la generosidad de los demás, los corazones están duros. Estrictamente hablando, se ha perdido la vergüenza, ¿y cómo no, si ya nadie la usa?

La gente cree tener el derecho a hacer de su vida lo que sea. Quien espera atención y reverencia para sus tonterías suele, por otra parte, regatear los hechos a favor de sí mismo, entre más reciba, parece mejor. Tienen el síndrome de la esponja, que todo absorbe. El egoísmo es el sello de la actitud mi, me y conmigo. Así ocurre, en un tris tragicómico, que lo que era un sentir se transforma en un hecho triste para todos aquellos que la suscriben. Tal como ocurre con la actitud conquistadora, capaz de seducir y cegar a los más avispados, la moralidad del egoísta es una agresión que lastima irremediablemente. Alguien está aquí loco o no quiere entender los principios de Dios que le pueden dar vida.

Ciertas locuras tienen sus privilegios. Uno de ellos, acaso el más cruel, el pensar que los demás no se darán cuenta y pretender pasar por desapercibido, como si nada pasara. ¿Qué pasaría si aquí y ahora proponemos al más grande criminal, violador y secuestrador egoísta como el Premio Nobel del Agradecimiento, por no decir que de la Paz? ¿Cuántos me aplaudirían por reconocer al más vil como el más agradecido?¿Son todos mentirosos, sus compañeros y conocidos, o es que sus mecanismos cerebrales no les permiten tener un gramo de agradecimiento? A menudo, se les tilda de fariseos porque van a una iglesia y se reúnen, levantan las manos y adoran; prevaleciendo la dureza de su barbaridad egoísta. Gente que ya aprendió a «santificarse» levantando manos, no a pesar sino a causa de su inconsistencia. Los hay pastores y líderes que de antemano cuentan con la ceguera de sus seguidores que creen íntimamente lo que sus líderes les dicen, sin la Palabra de Dios. Como tantos amantes mancornados, creen lo que necesitan, y nada necesitan más que seguir creyendo. Una fe fatalista, sin agradecimiento.

Ser un líder de un grupo hace parecer que decir barbaridades, sostenerlas, esparcirlas y salirse con la suya sin agradecer al Creador es la forma de controlar y manipular, hace parecer un poder aplastante. No sólo egoísmo, también orgullo. La conciencia se pierde haciendo ver al rojo como verde y al azul como blanco. Triste y cínicamente se dicen cristianos.

De todos los sentidos, no hay algo más mermado que la falta de vergüenza. Habituados a su indiferencia y egoísmo, tratan de verse en las redes sociales como cristianos, publican mensajitos y buscando que la gente los vea con admiración. Cuesta reconocerlos, si es que uno los conoce y sabe que son otros en la vida real. Pero ellos no se enteran, y al paso de algún tiempo terminan por creerse supercristianos, ser lo que no son.

Es demasiado tarde para hacer distinciones entre la desmemoria y el desagradecimiento. Con tanta información yendo y viniendo, la gente está ocultando lo que hay en su corazón, parece que están ciegos. No, no están ciegos, sus corazones están duros por desagradecidos. Aleluya, mentirosos y farsantes: ¿son tiempos de salirse con la suya? Hay un Dios que todo lo ve y espera un corazón agradecido. ¿Lo tendrás?

¿Cómo decides tú?

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La Grulla y el Cisne

1 Juan 2:15-17(RVR1960)

15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Una vieja fábula dice acerca de una grulla que vadeaba por un estanque de agua buscando caracoles cuando un hermoso cisne aterrizó cerca de ahí. La grulla nunca había visto a un cisme, e interesada le preguntó “¿Quién eres tú?”, “Soy un cisne”, le respondió. “¿De dónde vienes?”, la grulla inquirió. “Del cielo”, el cisne contestó. “¿Qué es eso?” preguntó la grulla. El cisne comenzó a explicar la belleza y gloria del cielo. Le habló de una ciudad de oro puro con muros de piedras preciosas y puertas de perlas. Describió “un río puro, en el que fluía el agua de vida, tan clara como el cristal”. La grulla le interrumpió y dijo: “¿hay caracoles en el cielo?” “No, me temo que no”, dijo el cisne. “Entonces, yo no quiero ir ahí”, la grulla espetó con decisión. “¡Con los caracoles me quedo yo!”

¿Puedes ver cuántas personas son como esta grulla? Se enamoran tanto de sus posesiones terrenales que no pueden apreciar las riquezas eternas que Cristo les está ofreciendo. Tristemente escogen las cosas de la tierra en lugar de las maravillas celestiales del Padre. ¿Cómo escoges tú?

Creciendo para madurar

Dios espera que crezcas

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1 Juan 2:12-14 (RVC)

12 Les escribo a ustedes, hijitos, porque sus pecados les han sido perdonados por su nombre. 13 Les escribo a ustedes, padres, porque han conocido al que es desde el principio. Les escribo a ustedes, jóvenes, porque han vencido al maligno. Les escribo a ustedes, hijitos, porque han conocido al Padre. 14 Les he escrito a ustedes, padres, porque han conocido al que es desde el principio. Les he escrito a ustedes, jóvenes, porque son fuertes, y la palabra de Dios permanece en ustedes, y han vencido al maligno.

Los seres humanos empezamos la vida muy pequeños. Un bebé al nacer llega a una familia y todo mundo se congratula por ello. Es una gran alegría cuando un niño nace. He oído decir a mamás decir que desean tener a sus hijos siempre como bebés; pero sabemos que eso no se va a dar, es contra la naturaleza que Dios ha creado. Todo mundo espera que un bebé crezca, que se haga niño, joven y adulto, que tenga un futuro. Así se espera de los cristianos que recién se han convertido, que crezcan, que maduren. Así se espera de ti, no es válido quedarse como un “Chabelo” espiritual.
Los cristianos, cuando son perdonados por Dios, nacen de nuevo. El nuevo nacimiento te hace partícipe de la familia de Dios y Él viene a ser tu Padre. Al ser perdonado conoces a tu Padre celestial. Se espera que crezcas, que seas fuerte, que permanezcas en la Palabra de Dios.
Un cristiano verdadero conoce a Dios y se mantiene fiel a Él y aprende a obtener madurez. La madurez comienza cuando Dios te perdona. Ese perdón abre la puerta a Dios, por lo tanto, debes mantenerte en el perdón. Dios quita los pecados y se los lleva lejos, olvidándose de tu pasado. Por ello, debes permanecer creyendo en Jesús para experimentar el perdón de Dios constantemente y aplicar el perdón hacia las personas que te rodean. Al leer la Biblia, entenderás que Dios está contigo y podrás enfrentar las circunstancias por muy difíciles que éstas sean. No estás solo, Dios no quiere que estés solo.
Necesitas dar pasos de madurez, aprende a vencer, las victorias constantes sobre el pecado te harán una persona madura, un creyente fiel. Si, evita las quejas en tu vida, no pongas excusas para todo y hazte a un lado del camino de los malvados. Sé fuerte. Reprodúcete. Uns er maduro tiene la capacidad de reproducirse.
No te rindas, no te des por vencido cuando las situaciones de la vida se hacen presentes. No dejes de avanzar, sigue, que tu relación con Dios te permita conocerle más a Él.

Cristianismo Real

Cristianismo Real

1 Juan 1:1-4

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Hay un sinnúmero de enseñanzas en el mundo actualmente. Hay personas que niegan a Dios, otros dicen que Jesús no es Dios en clara negación de la Trinidad. Mucha gente no cree en Jesús aunque dice creer en Dios y otros que el Espíritu Santo no existe. El propósito de este ensayo es mostrar a un Jesús real, el que transforma vidas y forma cristianos auténticos quienes dan testimonio de poder y transformación donde quiera que se mueven. El Jesús real del que hablamos hoy producirá cambios en las vidas de las personas haciéndolas amistosas y llenas de gozo. De ese Jesús hablamos, del real. Las ideas traen consecuencias. Lo que la gente piensa determina cómo actúa. Es decir, tus pensamientos se verán traducidos en acciones. De ahí que mucha gente vive confundida por su manera de pensar, por sus creencias e ideas. Las ideas marcan el destino de los individuos.Si hay confusión en las ideas, también lo hay en la forma de actuar. Si hay una mala teología, habrá también vidas confusas o equivocadas. El problema para muchos es que tienen enseñanzas con respecto a Jesús erróneas. Malas enseñanzas traerán confusión en las acciones de los cristianos. Si eres cristiano, asegúrate de vivir un cristianismo real. No pienses que por ser cristiano y haber hecho una confesión de fe ya te libraste de estar mal. Tampoco creas que por ser cristiano no importa si pecas o no debido a que Dios tiene control de todas las cosas. Tal vez se haga necesario que corrijas esas ideas que han flotado en tu mente por mucho tiempo pero que no son correctas a la luz de la Palabra de Dios. Busca corregir las malas ideas o pensamientos que traen maldición a tu vida.

Sé real. Más allá de una teología o forma de pensar en tu forma de actuar y responder a lo que Dios quiere. Deja de vivir en un mundo de fantasía.La gente muchas veces vive fuera de la realidad, se fabrica ideas y mundos aparte; pero no, no podemos basar nuestra vida en una fantasía o en sueños fuera de la realidad. Hay quienes viven basados en una ilusión. Le sucede a cristianos, a familias y a Iglesias enteras. Tienen malas ideas con respecto a quién es Dios en sus vidas. ¿Te has puesto a pensar acerca de la posibilidad que tus creencias con respecto a Dios sean sólo una fantasía? ¿Has pensado que tal vez lo que piensas y dices no tiene que ver nada con tu realidad personal o familiar? Me parece que Dios quiere transformar esa irrealidad en una realidad total, su realidad en ti.

Lo cierto es que la gente vive lo que cree. Tienen razones, tienen excusas y algunos hasta reclaman a la genética por sus acciones. Dicen que así nacieron y con eso justifican sus enojos, iras, borracheras y perversiones. Los homosexuales dicen que nacieron así y que ya están prediseñados para ser como son. Si, la gente busca siempre justificar sus acciones y le echarán la culpa a sus padres, a la herencia genética y a Dios. Te pregunto hoy ¿Qué pasaría si todas esas historias que has creído con respecto a ti son falsas? Uno de los puntos más sorprendentes de Dios es que Él se puede manifestar en nuestras vidas.

Ahora, debemos creer que Él ya se manifestó en cuerpo cuando vino a la Tierra en la persona de Jesucristo y, a través de sus discípulos podemos tener un testimonio visual y real de qué es lo que hacía Jesús cuando estuvo en la tierra. Se requiere fe para vivir esto. Si, la vida del cristiano verdadero se cimenta en la fe en el Hijo del Hombre, en Aquél que hizo milagros, sanó enfermos, echó fuera demonios; pero sobre todo, venció a la muerte y la cruz quitando la maldición del pecado sobre aquellos que creen en Él. El testimonio de los discípulos nos muestra a un Jesús que se levantó de los muertos y ascendió al cielo dándonos la promesa de que regresará. ¿Te imaginas haber estado en ese momento cuando Jesús está ascendiendo? Sus discípulos quedaron impactados y por ello, no les importó entregar su vida por Jesús, por la Iglesia. Sufrieron dolorosas y penosas muertes por algo que era real para ellos, para sus vidas.

Jesús es real y nos permite ser personas reales, amigos verdaderos para con las personas que no le conocen.

La palabra amistad se puede entender como la relación de dos o más personas que tiene algo en común. Asociación, comunidad, amistad son palabras sinónimas. Una comunidad la puedes tener en tu trabajo, en el tipo de diversiones o intereses que tú persigues. Si, los diferentes grupos a los que perteneces te darán el tipo de amistades que tendrás. Ahora, bien, los cristianos reales, los verdaderos, buscan tner antes que nada una amistad con Dios. Tú eres cristiano porque buscas relacionarte con Dios, buscas conocerle y que todas tus satisfacciones se cumplan en él. Así como los fans de un equipo tienen una forma de vestir para identificarse y expresan sus preferencias de equipo con gritos y porras, un cristiano que tiene amistad con Dios mostrará la influencia de Dios en su vida. Sus ideas estarán basadas en la realidad de Dios, en la verdad. De ahí, la realidad de Dios se mostrará en quién somos nosotros. El dicho popular dice “Dime con quién andas y te diré quién eres”, se convierte en una realidad si tú tienes amistad con Dios. Relacionarte y conocer a Dios te obligará a hacer cambios. Si verdaderamente tienes una relación con Dios, entonces tus ideas estarán basadas en la verdad y tu cristianismo será real.

Un cristiano está diseñado para estar conectado con la verdad. Esa es la realidad que sucede cuando adoras a Jesús en espíritu y verdad, surge una conexión maravillosa. De hecho, Jesús te está buscando para ello. Si, la única manera en la que puedes conectarte con Dios es creyendo en Jesús, creyendo en el hecho que Jesús murió por ti en la cruz. Ahora, simplemente, créelo. Tener relación con Dios te hace amigo de Dios y trae resultados prácticos para tu vida. Uno de esos resultados es que aprenderás a vivir con gozo no importando las circunstancias de tu vida. No, no estoy hablando de tener basada tu vida en las emociones, porque no se trata de algo superficial. Tener gozo, vivir en gozo es algo sumamente profundo e interno que sucede en tu vida. No sólo es estar contento o a legre cuando te va bien en la vida.

El gozo es algo que puedes experimentar en momentos difíciles. Para ello, necesitas estar en la presencia de Dios, ver cómo otros vienen a Cristo y se convierten, orar y ver cómo Dios responde y, sobre todo, vivir lleno del Espíritu Santo. El gozo es un fruto del Espíritu y sólo puedes vivir en el Espíritu cuando crees en Jesucristo y tienes relación de amistad con Dios. El mejor gozo viene del Espíritu. El gozo del cristiano proviene de su experiencia real con Dios, de creer en Jesucristo y experimentar la vida plena en el Espíritu Santo. Que tu cristianismo sea real y práctico, con gozo sobrenatural que proviene de Dios. Experimentarás el gozo pleno cuando tengas una relación real con Dios.