La Muerte de la Elefanta Hildra en México


Foto de el periódico El Universal de México

Foto de el periódico El Universal de México

Hoy quiero comentar un hecho insólito que ha ocurrido en mi país. Una elefanta se atravesó por la autopista México-Tulancingo en la madrugada de hoy. Inusitado, si; doloroso, también. Resulta que en un lugar perteneciente al Circo Unión, al parecer un resguardo donde tienen sus animales y recursos los propietarios del Circo Unión de México, no me queda claro si son los mismos de Espectaculares Fuentes Gasca; pero el hecho sobresale debido a la muerte de este animal de 45 años de edad y del operador del autobús con el que se fue a estampar en su huida. Es muy común que a los operadores los culpen de todos los accidentes que ocurren en las autopistas, pues cuando no es exceso de velocidad, es el cansancio, el sueño, la imprudencia o la irresponsabilidad misma de ellos lo que provoca accidentes.

Hoy, nadie critica al fallecido operador. No sabemos qué pasó por su mente al momento del accidente, porque fue eso, un accidente trágico. En el recuento de daños se sabe de 11 personas heridas. En TVAzteca dijeron hoy que la policía retuvo (o detuvo) al cuidador del animal y al dueño del Circo Unión. El dueño del circo responsabilizaba al cuidador, quien apenas tiene un mes de trabajador. Un trabajador sin experiencia y sin carácter, pues decía que ya iba a renunciar. El trabajo no le gustaba, la necesidad lo obligaba. Sólo en México sucede.

Últimamente nuestro país ha sido vapuleado por los desacuerdos, por la falta de unidad, por la falta de trabajo. La sociedad está fragmentada, polarizada, el desacuerdo prevalece. El presidente de la república piensa diferente al gobernador del Banco de México. Guillermo Ortiz ha subido las tasas de interés, a pesar de que el presidente le pidió que no. Visiones distintas del México actual.

Los hechos trágicos de la Noche de Independencia en Morelia, los descabezados, el narcotráfico, los secuestros y demás eventos nos hacen enfrentar un clima de inseguridad, donde todo puede suceder. ¿Hasta cuándo aguantaremos?

¿Qué es lo que provoca esto? Pienso que es un asunto del corazón. Somos irresponsables, tomamos decisiones desafortunadas, parece que avanzar no se nos da y, es que estamos deseperados. Cuando digo corazón, me refiero al interior, a la conciencia del ser, donde se hacen planes y proyectos, donde las personas toman sus decisiones. ¡Ahí se va!, ¡A ver qué pasa!, ¡Me vale!, ¡A mí nadie me va adecir lo que tengo que hacer!.

El caso es que no se busca el bien más alto, no sabemos qué es eso. Pensamos para nosotros mismos, somos egoístas, justificamos lo que sea, con tal de estar nosotros por encima de todo y de todos. Se pierde el respeto, se gana en desconfianza. A eso la Biblia le llama pecado, aunque hay quienes no saben o no quieren reconocer esa triste realidad en sus vidas. Estamos viviendo en un mundo torcido y depravado.

¿Qué sigue? No lo sé; pero si sé qué quiero. Quiero un México diferente, de progreso, de avanzada, seguro… sin pecado, pues. Alguien dijo que se nos da el síndrome del cangrejo. Ese síndrome es egoísmo puro. Falta Dios en nuestras vidas.

Que no se mueran más elefantas inocentes por haber sido traídas desde su habitat natural a una selva de concreto. Que ya no se culpe a trabajadores inocentes, ignorantes y no preparados. ¡Qué necesidad! Si los animales se ponen nerviosos porque están viviendo al extremo y fuera de su hábitat para el que fueron creados. ¿Cómo reaccionaremos los mexicanos? SI, porque estamos siendo llevados al extremo (aunque no somos animales), ahora vivimos estresados, inseguros, desconfiados. Al punto de reventar y salir corriendo al choque, como Hildra. Ella, inteligente (porque así son los elefantes); pero desesperada, no supo ver al autobús que venía en contra de ella, estaba harta y quería su libertad. ¿El costo? Su vida.

México está a punto de pagar con la vida de sus hombres, mujeres e hijos de no parar esta confusión. Vivo en un México desesperado.

Hubiera deseado que Hildra lograra su objetivo, me hubiera gustado más que fuera libre sin los reflectores de las cámaras de los periodistas, ni de las luces del circo. Deseo que México sea libre, me gustaría más que México fuera diferente, que los corazones tuvieran sensatez y confianza. Libre del pecado, del egoísmo y la cerrazón, ese México me gustaría… Un México con propósito. ¡Dios! ¿Estás aquí?

¡Juas!

Anuncios

Un comentario en “La Muerte de la Elefanta Hildra en México

  1. la ignorancia es la causa de los males en este pais y en el mundo. la ultima causa de todo lo incorrecto es ciertamente la ignorancia generalizada de la humanidad.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s